“Con esfuerzo cualquier sueño se puede lograr”

Lima, 03/10/13(Familia Sodálite Noticias — Perú). Jorge Luis Farfán del colegio La Alegría en el Señor, quien ganó el segundo lugar del Certamen de Audición Musical del Colegio San Pedro, nos cuenta su preparación y experiencia durante el concurso, un triunfo fruto de años de perseverancia y esfuerzo que lo acercan a sus sueños.

Portada Hna Elizabeth y JL

En un lugar donde el ruido de la urbe limeña parece difuminarse y dar paso a un ambiente menos hostil se encuentra La Alegría en el Señor, una comunidad educativa dirigida por las Siervas del Plan de Dios. Un rústico pasaje de piedras y plantas hace de recepción al colegio en el que una placa de azulejos en el frontis nos recuerda antes de entrar: «No estéis tristes: la alegría del Señor es vuestra fortaleza» (Neh 8,10). Viene bien leer con detenimiento estas palabras y dejar de lado la tristeza pues es pura alegría la que se puede percibir en el aire y los rostros de los niños y profesores de La Alegría en el Señor.

Ciertamente las risas dan la bienvenida antes de toparse con los niños que en medio de sus dificultades físicas se ayudan —acompañados de profesores, colaboradores y voluntarios— en su quehacer diario, ya sea para caminar o hacer deberes. Tras un breve recorrido por los salones en los que los niños reciben clases de lenguaje, matemática, religión, inglés, entre otros cursos, encontramos a Jorge Luis, ganador del 2do lugar en el Certamen de Audición Musical (CAM) del 2013. En su silla de ruedas, con una tierna sonrisa y mirada, lidera el camino hacia el lugar donde nos contará un poco sobre él y su participación en el CAM.

Jorge Luis Farfán Vila llegó a La Alegría en el Señor luego de que fuera diagnosticado con Atrofia Muscular Espinal (AME) a los 5 años y sus padres recibieran la recomendación de que estudiara en el plantel. Él recuerda que ya son 9 años que lleva en compañía de las Siervas del Plan de Dios y de muchos amigos, lo cual le encanta. Asegura además que una de las cosas más valiosas que ha aprendido —como muchos otros de los niños del colegio— es a valorar la vida y a valorarse a sí mismo, “saber que a pesar de alguna discapacidad o dificultad siempre se puede salir adelante”.

Para él, uno de los elementos fundamentales de La Alegría en el Señor es la amistad, pues “la amistad es algo donde se expresa mucho el saber valorar la vida, lo vemos en el ayudarnos, en el compartir, en el ver a otros viviendo las mismas dificultades y  sobrellevándolas juntos”. Las actividades comunitarias en el colegio no se reducen a lo lúdico, incluyen también momentos de oración —oración de la mañana, Ángelus, Eucaristía, Santo Rosario—, de compartir, “almorzamos todos juntos, es como vivir en una fraternidad, es hermoso”. Resume esta experiencia comentando que “en la amistad también hay mucha, mucha alegría en el Señor”.

Draxl con niños de LAS-CAM

Alfredo Draxl, SCV. Director del Colegio San Pedro junto con los chicos de La Alegría en el Señor

En medio de todas estas actividades juegan también un rol importante las Siervas del Plan de Dios, quienes para Jorge Luis “son como unas madres para nosotros, nos acompañan en situaciones difíciles pero también alegres. Compartimos con ellas todo el tiempo, son nuestras amigas”. Con ellas en el colegio ha aprendido que “la oración siempre será el mejor método para acercarnos a Dios”. Nos cuenta además que la oración no se reduce al colegio y él reza también en casa y le gusta particularmente poder ir a misa junto con su familia los domingos, y aunque no tiene una misa favorita le gustan mucho las del Sodalicio de Vida Cristiana. Otro momento muy importante para él es su oración de la noche: “Me gusta mucho rezar antes de dormir porque me hago un momento de silencio donde puedo decirle todo a Dios, tal vez pedir disculpas por alguna falta cometida. Siempre es bueno tener ese momento de silencio con Dios, de comunicarte con Él para que te dé su fuerza, su gracia”.

Los compositores del XII Certamen de Audición Musical (CAM)

Los gustos musicales de Jorge Luis no se reducen a la música clásica o instrumental. Sobre eso asegura que la influencia musical de su padre es grande y por eso le gusta el rock de los ’80 y algo del rock pop contemporáneo. Es en sus gustos un “chico de su edad” como lo define pero asegura que dedica parte de su tiempo libre a escuchar música clásica gracias a lo que ha descubierto en ella. “Con la música clásica hay una experiencia diferente, es algo que te llena. Como me gusta me hago un tiempo  de escuchar y aprender un poco más de ella para vivir”.

Ciertamente la preparación de dos meses a full tiempo de Jorge Luis dió fruto en los distintos elementos con los que puede definir y distinguir las composiciones de Wagner y Vivaldi. Él afirma que “para el CAM sólo se necesita dedicación” y ciertamente ha dado mucha de sí. Recuerda entre risas que su primer contacto con la música clásica lo llevó más de una vez a quedarse dormido y sentirse aburrido. Y es que “uno pone excusas pero debe llegar a sentir el verdadero significado de la música, te mueve por dentro, te llena el alma”. He ahí para Jorge Luis el secreto, “toda la música tiene un significado, ya sea una historia en la ópera o hasta las sonatas o arias”, hay que ser capaz de percibirlo a través de la música.

Folletos

Aunque no era la primera vez que participaba del CAM, Jorge Luis asegura haber sentido los mismos nervios y ansiedad durante su preparación. Además la dificultad aumentó en la última edición con la decisión de escoger a dos compositores y sus respectivas composiciones —hasta ahora se había escogido sólo a uno— por lo que el número de composiciones aumentó a 35. Los compositores escogidos fueron el alemán Wagner y el italiano Verdi, quienes Jorge Luis asegura le encantan ahora y distingue porque “Verdi es más suave en sus melodías; Wagner es más fuerte, más potente. Verdi utilizaba personajes basados en la realidad mientras que Wagner tomó de inspiración personajes de la mitología nórdica”.

Además de los datos que Jorge Luis menciona con total naturalidad y sencillez, se detiene unos momentos a contarnos un curioso dato. “Una ópera de Wagner sirvió de inspiración de la película El Señor de los Anillos. La ópera es más larga que la película, dura 15 horas y media, la presentaron en cuatro días cuando se estrenó en 1800 y tantos. Es una ópera completa presentada en cuatro partes. Pero algo tiene la ópera que me gusta más que la película”.

El pre-Certamen de Audición Musical o «mini CAM»

Parte de la preparación de Jorge Luis y de los otros cerca de 30 chicos de La Alegría en el Señor que este año quisieron participar el CAM pasa por el “mini CAM”. Un proceso de trabajo diseñado por la Hna. Ivonne, profesora de música e integrante de las Siervas del Plan de Dios. Hace cuatro años se integró al plantel y recibió la invitación al CAM. Al descubrir la maravillosa oportunidad que tenía al frente decidió junto con los profesores organizar un mini CAM para poder fomentar y descubrir nuevos talentos en los niños.

“Creo que la música clásica es algo que hay que explotar en los colegios, no sólo a nivel formativo y educativo sino también a nivel espiritual. En el caso de Jorge Luis descubrió que le encanta la música clásica a través del CAM” nos cuenta la Hna Ivonne. Y como Jorge Luis otros niños descubren también sus dones y sensibilidad musical en este tiempo previo al concurso, “Lo bonito del CAM es que provoca mucho compañerismo entre ellos. Por salones se organizan y ensayan, en algunos momentos del día los profesores los hacen escuchar la música, practicar” agrega la hermana.

Escenario

XII Certamen de Audición Musical (CAM)

En esta última edición decidió nombrar a Jorge Luis su secretario oficial pues asegura sonriente que es testigo  que el trabajo de cuatro años de perseverancia ha empezado a dar mucho fruto. No sólo a nivel musical ha resaltado, ha sido también uno de los mayores promotores del concurso y “logró que se inscribieran muchos de sus compañeros, pasaba mucho tiempo explicándoles detalles importantes de las composiciones y cómo reconocerlas”.

Una vez hechas las inscripciones el trabajo de preparación involucra a toda la comunidad educativa. A través de claves de deducción —identificando elementos resaltantes en las composiciones— y teoría —contexto, sentido, intención de compositor— se espera que puedan “captar lo esencial de la música que va más allá de un ensamble de instrumentos, es algo que no cualquiera logra captar”.

El XII Certamen de Audición Musical (CAM)

Así sea tu quinta o sexta participación siempre sentirás nervios. Estábamos 60 colegios ahí  todos buscando ganar pero también aprender un poco más de música. Todos nerviosos, todos ansiosos. Nos mirábamos las caras, no hablábamos mucho, trataba de concentrarme en la música, en reconocer la composición y bueno llegó el momento del concurso” cuenta Jorge Luis con la vivacidad que podría bien haber tenido ese jueves por la noche en medio de chicos de tantos colegios.

“Empezamos con la ronda de 15 segundos de las 35 composiciones de ambos compositores —Verdi y Wagner—. Escogen una al azar y se pasan 15 segundos de cualquier parte de la composición. Luego fueron 5 y llegaron a la de 3 segundos. Éramos los últimos 5 participantes de los 60 colegios participantes en las rondas de 3 segundos. Ponían el fragmento y todos respondían bien y así varias veces, todos éramos muy buenos, nadie se equivocaba.

Por un momento pensé, ‘estoy en los 5 primeros puestos, así pierda o gane me voy contento’ porque no había llegado tan lejos en los certámenes anteriores. Quedábamos tres finalistas y me decía ‘voy a dar lo mejor de mí, voy a concentrarme’. Al ver que mi esfuerzo había dado bastante fruto ya estaba contento de estar ahí entre los tres finalistas.

Pusieron Tannhäuser de Wagner y dudé entre dos códigos pero me decidí por TH0100 y otro de los participantes escogió mi segunda opción y anunciaron que la respuesta correcta era la que había escogido. Quedábamos dos y pensé ‘¡no puede ser estoy entre los dos primeros puestos!’. Pasaron dos audiciones más sin errores y en la tercera me eliminaron. Pero estoy seguro que todos los participantes somos ganadores porque podemos reconocer una composición clásica en 15 segundos —lo cual ciertamente no es poca cosa—».

Pizarras

El día siguiente fue un día de fiesta para toda la comunidad de La Alegría en el Señor. Jorge Luis recuerda como si fuera ayer con visible alegría en los ojos la recepción que las profesoras, hermanas y la directora le dieron con aplausos y vítores en la puerta del colegio. A pedido de las maestras lograron conseguir que alguien trajera su trofeo y todo el colegio lo recibió en el patio como durante las formaciones, “todos mis amigos del salón me felicitaban y estaban muy contentos”. Sin embargo la mayor satisfacción de Jorge Luis brota del poder compartir su logro, “me gusta la idea de poder enseñar a través de mi testimonio que cuando uno tiene una meta, un sueño, si uno quiere cumplirlo necesita esforzarse. Con esfuerzo cualquier sueño se puede lograr”.

Así transcurren los días de los niños de La Alegría en el Señor, que cuentan con un soñador más que parece haber dado un paso más hacia cumplir su sueño. Ciertamente Jorge Luis no es el único, pero es uno de los que es feliz de poder compartir su triunfo y utilizarlo como herramienta para inspirar a sus amigos. Una contundente lección de todo lo que la esperanza puede lograr en un niño que no sabe de dificultades sino de capacidades para poder quizá algún día tocar el violín —otro de sus sueños— o cantar como uno de sus tenores favoritos, Plácido Domingo.

La Alegría en el Señor, a cargo de las Siervas del Plan de Dios, es un centro educativo donde se enseña, forma y rehabilita integralmente a niños y niñas desde la edad de 3 años, procedentes en su mayoría de las zonas más pobres de la ciudad de Lima. Forman parte del alumnado niños y jóvenes que teniendo inteligencia normal presentan diversos problemas físicos.

 

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