“Solo los santos cambiarán el mundo”

Rossana Echeandia durante el Encuentro de Agrupaciones Marianas del Movimiento de Vida Cristiana Peru - Familia Sodalite Noticias

Lima, 29/09/15 (Familia Sodálite Noticias – Perú). Rossana Echeandía, adherente al Sodalicio de Vida Cristiana y miembro de la Asociación María Inmaculada (AMI), en su charla “Solo los santos cambiarán el mundo” compartió su experiencia de vinculación a la Familia Sodálite y exhortó a los participantes del Encuentro de Agrupados Marianos a aspirar siempre a la santidad.

Rossana Echeandia durante el Encuentro de Agrupaciones Marianas del Movimiento de Vida Cristiana Peru - Familia Sodalite Noticias

Rossana Echeandía durante el Encuentro de Agrupaciones Marianas del Movimiento de Vida Cristiana – Perú

Rossana Echeandía, periodista de profesión y madre de familia, compartió con los jóvenes miembros de las Agrupaciones Marianas del Movimiento de Vida Cristiana en Perú su experiencia de vinculación a la Familia Sodálite. Echeandía conoció de cerca a algunos de los miembros fundacionales del Sodalicio de Vida Crisitana, la Fraternidad Mariana de la Reconciliación y las Siervas del Plan de Dios. Por ello quiso compartir con los jóvenes la convicción de que el ardor inicial por la santidad y la necesidad de un mundo mejor siguen vivos en la familia espiritual.

Echeandía inició su plática contando que cuando que el comité organizador la invitó a dar una charla a los miembros de las Agrupaciones Marianas le pareció inoportuno porque casi le doblaba la edad a los participantes y ellos iban a “sentir que su mamá les está hablando, que les está dando consejos de mamá”. Sin embargo el motivo principal de la petición era que la plática la diera alguien con experiencia y ella pensó: “ahí sí me agarraron, no tengo por dónde escapar”.

Advirtió a los agrupados marianos que lo que construyan ahora tendrá una consecuencia mañana, “lo que construyan con solidez será su fortaleza, lo que descuiden será su debilidad”. Esto pasa por cómo cultivamos nuestra vida espiritual, sacramental, la amistad con Jesús, el discernimiento de la vocación, las relaciones de parejas, la vida profesional y las amistades. Además, alentó a los jóvenes a la reflexión señalando a los participantes que son una minoría privilegia, no porque sean personas buenas sino porque han sido elegidas por Dios para algo especial. Puso énfasis en que el dedo de Dios estaba presente en el encuentro y en cada uno de los participantes, como lo ha estado desde el comienzo de la historia de la Familia Sodálite, a pesar de los errores. Rossana Echeandía compartió que la espiritualidad es la respuesta que ella se da a sí misma y al mundo; la forma de responder al mundo es con el testimonio de una santidad que se vive de manera concreta en el día a día.

Luego compartió su experiencia de vinculación a la Asociación de María Inmaculada (AMI). A los 14 años de edad conoció a las primeras participantes de la AMI —que aún no existía formalmente— y le llamó mucho la atención los retos que se planteaban, especialmente el de no dejarse arrastrar por la corriente, el de ser valientes para dar testimonio de la fe. Ella confesó que desde muy pequeña creía que era capaz de cambiar el mundo y siempre creyó que “solo los santos cambiarán el mundo”. Esta convicción inicial fue madurando en la Familia Sodálite a través de la amistad y el compartir con otros jóvenes que como ella querían cambiar el mundo.

Como parte de su experiencia laboral, Rossana Echeandía ha escrito en diversos medios. Compartió con los jóvenes del Movimiento de Vida Cristiana su experiencia de defender la vida desde uno de los diarios más importantes del Perú. Definió su experiencia de defender a los más indefensos como una aventura, ya que se recibe agresiones por parte de algunos. Sin embargo resaltó también que se cuestiona a algunos otros cuando se es firme y fiel con la fe, cuando se vive la aventura de la vida cristiana “de la mano del Señor”. Recordó a Jeremías y a los amigos de Emaús, quienes a pesar de tener dudas o los ojos nublados, se dejaron alcanzar por el Señor y eso hizo arder sus corazones. Exhortó a atesorar estos momentos en donde nuestro corazón arde —como lo hacía en los jóvenes reunidos en el colegio San Pedro—.

Habló también de la importancia de la amistad. Dijo que Dios nos invita a estar entre amigos, a formar comunidad como lo hacemos en el Movimiento de Vida Cristiana, comunidad de amigos en el Señor. Alentó por ello a los jóvenes de las Agrupaciones Marianas a reconocer la importancia de “cultivar amistades que nos sostengan, que recen por nosotros”. Agregó que “cuando el ardor lo dejamos apagar, los verdaderos amigos son el fósforo que va a volver a encender el fuego de nuestro ardor. En la amistad también vemos el dedo de Dios”.

Invitó a repasar la historia de la Familia Sodálite, que es una obra querida por Dios, que siempre ha estado acompañado de la Virgen María, pues somos sus hijos. “Aunque seamos incapaces ella intercede por nosotros”, dijo Rossana. Ella exhortó a los jóvenes del Movimiento de Vida Cristiana con estas palabras: “¿Qué tanto conocen nuestra espiritualidad? ¿Qué tanto la aplica de manera concreta en la vida? ¿Realmente creen que los santos pueden a cambiar el mundo? ¿Dónde está tu verdadero anhelo de felicidad? ¿Lo guardas solo para la reunión de grupo?”.

Finalmente, Rossana compartió que “cambiar el mundo asusta, puede desanimarnos, hacernos caer en la tentación de no hacer nada. Pero, tenemos que empezar a cambiar el mundo desde la parte concreta que nos toca, en nuestra sociedad, en nuestro país, debemos formarnos, dar testimonio en la universidad, hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien, la santidad consiste en eso. El mundo espera, el mundo necesita de santos, amigos de Jesús, hijos de María, que estén en el mundo sin ser del mundo, que salgan a las periferias”.

Encuentro de Agrupados Marianos del MVC Peru - Familia Sodalite Noticias

Foto grupal de los miembros de las Agrupaciones Marianas del Movimiento de Vida Cristiana en Perú junto a Rossana Echeandía y su familia luego de su charla

Categorías Noticias