Los robots peruanos que ganaron un mundial

Alumnos de la Universidad Católica San Pablo de Arequipa triunfaron en el último mundial de robótica ‘Robocup 2017’, en Japón. Sus autómatas futbolistas brillaron en la cancha y lograron el primer puesto.

Por: Edgar Gamboa

Miembros del Club de Robótica de la Universidad Católica San Pablo (Foto: La República)

Sebastián Moscoso Riveros (17) es el único del equipo al que le gusta el fútbol. Confeso hincha del FC Melgar y la Juventus de Italia, suele ir al estadio con su familia y no le rehuye a las pichangas en su barrio. A sus compañeros, en cambio, poco les interesa. En sus ratos libres prefieren el Play Station o la computadora, generalmente algún juego de estrategia. El deporte no va con ellos.

Paradójicamente, fue en una cancha de fútbol donde los ‘Stormtroopers’ (Los soldados de la tormenta) consiguieron la gloria el pasado 2 de agosto. Como no lo ha hecho otra selección peruana, los estudiantes de la Universidad Católica San Pablo (UCSP) de Arequipa ganaron el oro en la categoría Soccer Junior del mundial de robótica, en Japón.

No fue un camino fácil para ellos. Como en todo triunfo importante, debieron invertir mucho tiempo y esfuerzo. Con más rigor y disciplina que el de los propios deportistas, se concentraron para lograr el objetivo hace nueve meses. El Robocup 2017, celebrado en Nagoya, era un sueño que venían persiguiendo y no podían dejar escapar.

“Nos reuníamos tres veces por semana, cuatro horas cada vez. En el último mes, previo al mundial, pasábamos treinta horas semanales afinando nuestros robots, para que no fueran a fallar en el último momento”, recuerda Aarón Pereyra Anco (18), quien para relajarse de tan arduo trabajo se refugiaba en una cabina de internet a jugar Dota 2.

Guido Luis Tapia Oré (18), el más callado y tímido del grupo, sonríe mientras su amigo admite ser un ‘dotero’ empedernido. Ambos comparten la misma afición (que prefieren llamar vicio) y suelen bromear con ello. “Podemos pasarnos varias horas frente a la PC, pero eso no significa que descuidemos nuestros estudios”, aclara Guido.

Orgullo nacional

Efectivamente, los ‘Stormtroopers’ son un equipo de alumnos destacados de la escuela de Ciencias de la Computación de la Universidad Católica San Pablo. Pese a cursar el primer año de esta carrera, todos cuentan con conocimientos avanzados en robótica y gracias a ello pudieron desarrollar los primeros ‘robots autónomos’ de nuestro país.

Pedro Luis Figueroa Saire (18) completa el cuarteto que estuvo detrás de esos robots futbolistas ganadores en Japón, cuyos desplazamientos no requieren de control humano: cuentan con cámaras omnidireccionales y sensores de visión autónoma.

Como sus compañeros, Pedro integra el Club de Robótica de la Universidad Católica San Pablo desde antes de ingresar a la universidad. En los dos años que lleva en el proyecto, ha visto mejorar cada versión de los robots y por eso considera lo logrado como un paso importante, pero no el definitivo. “Esta experiencia no vale tanto por lo que hemos ganado, sino por lo que hemos aprendido”, asegura.

Ese día en Nagoya, los peruanos compartieron equipo con Japón, Canadá y Australia, en el reto denominado ‘Super Team’, que consistía en juntar por sorteo a diferentes delegaciones para intercambiar conocimientos. Así formaron el equipo de fútbol que resultaría campeón, aportando en la defensa y mediocampo.

“El equipo nacional mostró un gran talento en la programación y uso del software, desarrollado íntegramente por nuestros estudiantes”, afirma orgulloso Dennis Barrios, director del Laboratorio de Robótica y Visión Computacional (Larvic) de la Universidad Católica San Pablo.

Pioneros en robótica

Pero no solo fueron los ‘Stormtroopers’. La delegación peruana participó además en otras dos categorías: ‘Rescue Simulation Agents’ (Simulación con agentes de rescate), donde fueron los únicos latinoamericanos en participar, y la de ‘Rescue Line Junior’ (Rescate en línea). En el primero ocuparon el puesto 7 de 12 participantes, mientras que en el segundo lograron el puesto 10 de 19.

“Enviamos a tres equipos que hicieron un gran papel en la Robocup, esto gracias al esfuerzo de la universidad que apuesta por el desarrollo de la robótica. El triunfo obtenido, permitió que el instructor del equipo junior, Víctor Cornejo Arismendi, consiga una beca para un postgrado en Brasil. Nuestra meta es seguir creciendo y alistarnos para el próximo mundial”, afirma Barrios.

Nos reuníamos tres veces por semana. El último mes, previo al mundial, pasábamos treinta horas semanales afinando los robots”.

Artículo aparecido en el diario La República el domingo, 20 de agosto del 2017 (Puedes ver el PDF aquí)

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